Cómo curar una herida

No existe un único modo como curar una herida, aunque sí existen algunos consejos prácticos que hay que seguir siempre. Lo primero que hay que hacer cuando se produce una herida, es cortar la hemorragia en caso que esta está haciendo que salga una cantidad importante de sangre. Para ello hay que aplicar un pañuelo o la mano ejerciendo presión sobre la herida. Una vez se ha parado la hemorragia, hay que limpiar la herida con agua y jabón. Para ello es necesario frotar con una esponja con jabón la herida, para elimina cualquier resto de tierra, piedrecitas, cristales, etc. Muchas veces va a doler bastante, pero es imprescindible eliminar cualquier resto de suciedad o partícula del interior de la herida. En el caso de heridas producidas por abrasión con la tierra o asfalto, puede que sea necesario usar pinzas para eliminar estos restos de gravilla.

Una vez la herida está limpia hay que aplicar betadine, bien mediante un algodón bien empapado con la sustancia, o bien aplicando unas gotas directamente sobre la herida, y recogiendo con un algodón el exceso de betadine. A continuación hay que cubrir la herida con una tirita, cuyo tamaño variará en función del tamaño de la herida. En ocasiones es recomendable aplicar una gasa y sujetarla a la herida mediante un esparadrapo, en función del tipo de herida que sea.

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Aunque este es el modo ideal de curar una herida, si no se dispone de betadine, se puede aplicar en sustitución del mismo agua oxigenada. Es recomendable quitar el esparadrapo o gasa, y aplicar betadine cada día, así hasta que la herida cicatrice. En función del tipo de herida, algunas veces hay que cerrarla antes de cubrirla, mediante puntos. Esto es algo que sólo pueden hacernos en un centro médico, por lo que si la superficie de carne expuesta es grande, o el corte es muy profundo, hay que acudir al hospital. Poner puntos consiste en coser la piel mediante unos hilos de un material específico para reducir la superficie de carne expuesta y conseguir una buena curación de la herida, evitar infecciones, evitar cicatrices feas, etc. Aunque es un proceso doloroso, muchas veces se hace imprescindible coser una herida para evitar complicaciones, por lo que ante la más mínima duda, debes acudir al hospital. Ya sabes cómo curar una herida, recuerda que lo más importante cuando el sangrado es abundante es cortar la hemorragia, ya que es algo que podría suponer un grave riesgo para la salud si la pérdida de sangre es elevada.

En caso que tras unos días del accidente, la herida libere pus, es un síntoma de infección. Si eso ocurre, debes presionar la herida de modo que hagas que el pus que hay en el interior del cuerpo salga hacia afuera. Una vez lo has sacado, debes curar la herida como se ha explicado, y si la infección no remite debes acudir al médico porque quizá necesites una curación especial, una prescripción de antiinflamatorios, etc. Recuerda que las heridas infectadas pueden terminar produciendo gangrena, que frecuentemente hace necesario amputar la parte del cuerpo donde está la herida, de modo que ante la más mínima duda debes acudir al médico.

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